Un mensaje

tantas cosas pienso decirte
mostrarte mi lado desinteresado
basta un solo mensaje,
para volver a ser débil. caigo en tus encantos
¿donde quedaron esas palabras viles que tenía adentro?
las debo tener por ahí, en el estómago o en el intestino.
me haria un tajo y con mis manos buscaría esas palabras
en mis vísceras.
no las quiero conmigo, las tendrías que tener vos
pero no es culpa tuya, es culpa mía por no decirlas.
por no dártelas.
siempre para vos tengo mis mejores y hermosas palabras.
las hirientes quedan en mí.
autoinmolarse a palabras
soy las flores y el tacho que tiene las marchitas
para protegerte...
para protegerte prefiero...
¿Protegerte de qué?
sos fuerte, unas palabras no te harían daño
o eso creo ahora mismo.
Pero sé que en el fondo sos muy sensible
y tu coraza protectora no va a frenar mis palabras malas.
y no quiero lastimar, pero quiero que sepas
que se pudren por dentro las palabras,
hacen mella
retuercen y giran para ser oídas.
suben a la garganta y estoy a punto de decirlas.
pero me llega tu mensaje, y automaticamente
me olvido de ellas.
siguen ahí, pero de repente salen las palabras que vos queres oir.
mis palabras hermosas que tanto te gustan, que venis a buscarlas
cuando te conviene. y yo no digo las que quiero decir.
me complico, me retuerzo en palabras feas.
Cuando me siento fuerte, me salgo del vórtex en el que me atrapaste.
y pienso con tanta firmeza esas palabras y las practico.
"ya fuiste, no hay futuro con vos, adios"
pero otra vez tu mensaje quebrándome
y vuelven los "te extraño y los quiero verte"
y digo para adentro
porque
porque soy tan débil, cuando se trata de vos
hago todo este proceso invisible para vos,
porque seguramente no te interesa, pero aca estoy.
con mis palabras silenciosas, porque no las quiero que escuches
(o no puedo dejar que las escuches)
porque me gusta estar con vos y arruinaría el momento.
A veces
me gustaría ser un hijo de puta un minuto
que sea suficiente para largar todas juntas
pero soy un hijo de puta siempre y no te las digo.
Finjo.
aclamo mas amor hacía mí
 y esto se resuelve en un abrir y cerrar de ojos.
pero no
siempre tengo que ser el hombre perfecto
con las palabras que quieren ser oídas por vos
es que te tengo adentro y sabes bien
que queres escuchar
de mi boca.
pero también
tengo dos manos
que me hacen decir las mías.









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