Un pedacito

Señorita por favor venga a buscarme
A donde me dejo estrellado la última vez, un pedazo de mí quedo ahí, espantado, sin poder avanzar.
No digo que sea responsabilidad suya el abandono, pero uno no anda robando amares y se va a tomar mate, como si nada hubiera sucedido.
Voy por la vida con un pedacito mío por ahí afuera, olvidado, ignorado. Sigo siendo yo por mas que no este completo, pero ¡que pena me doy! Ese pedacito mio anda con hambre y bajo la lluvia esperandote, buscandote.
Lamentablemente  No puedo decirle que vuelva, ni pensar en obligarlo, (al fin y al cabo soy yo y la libertad ante todo) asi que tiene que volver solito a donde estoy yo o se va con vos, señorita
Lo respeto, al pedacito, tiene mi coraje, por eso te sigue esperando, a que un pedacito tuyo venga también a donde nos estrellamos y junto a mi pedacito, poquito a poco nos construimos enteritos de nuevo, y sin querer queriendo nos terminaríamos construyendo, armando otra vez, enteros (o la mayoría por lo menos, no nos vamos a poner exigentes) y esos pedacitos que van juntitos de la mano  siendo uno. Se animaron a ser uno. Y al resto de los pedacitos los hace pensar en porque no fueron tan valientes como ese pedacito que no se rendía y te seguía buscando.
Después de verlo fracasar al pobre pedacito solitario, el resto de mí se esconde en el orgullo y sigue la vida como si estuviera completito, que pedacitos hipócritas los que me hacen, van fingiendo todos juntitos como si fueramos un cuerpo completo.
Si no es mucha molestia Señorita, le pido que busque a mi pedacito ignorado y me lo devuelva, que lo extraño. Que te extraño.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ojos

Un vaso

cuando soy feliz